Obras Derivadas: Explorando el Derecho de Autor

Comunicaciones L&C
julio 9, 2023
julio 9, 2023

El concepto de obra derivada abarca diversas formas de expresión protegidas por el derecho de autor. Según el Convenio de Berna y otros acuerdos internacionales, se consideran obras derivadas y gozan de protección las traducciones, adaptaciones, arreglos musicales y otras transformaciones de obras literarias o artísticas.

Además de los derechos que subsisten sobre la obra original y de la correspondiente autorización, también son objeto de protección como obras derivadas, siempre que posean características de originalidad, las siguientes:

  1. Traducciones y adaptaciones;
  2. Revisiones, actualizaciones y anotaciones;
  3. Resúmenes y extractos;
  4. Arreglos musicales; y
  5. Otras transformaciones de una obra literaria o artística.

No obstante, el derecho moral del autor establece límites a la creación de obras derivadas, ya que el autor puede oponerse si considera que la modificación perjudica su prestigio. Esto implica que, incluso cuando exista autorización legal o contractual para crear una obra derivada, el autor puede ejercer su derecho moral y proteger su reputación.

Es relevante destacar que la protección de obras derivadas también se extiende a las compilaciones o colecciones de obras protegidas, incluyendo aquellas que resultan de una selección o disposición creativa de datos u otros materiales. Estas compilaciones se consideran obras derivadas y gozan de la misma protección que otras obras derivadas.

Tipos de obras derivadas y su alcance en el derecho de autor

Una obra derivada, en términos sencillos y basándonos en lo visto, se puede definir como, aquella que se basa en una obra preexistente, tomando elementos de esa obra original y transformándolos de alguna manera. Estas obras pueden incluir adaptaciones, traducciones, compilaciones y transformaciones, cada una con sus propias particularidades en el ámbito del derecho de autor.

Las adaptaciones son obras que se fundamentan en una obra preexistente pero que se adaptan a un medio o formato diferente. Un ejemplo común de esto es la adaptación de una novela a una película o a una obra teatral. El alcance de las adaptaciones está sujeto a las restricciones y permisos establecidos por el titular de los derechos de autor de la obra original. Es importante resaltar que la adaptación debe ser realizada con el debido respeto a los derechos de autor y, en algunos casos, se requerirá el consentimiento expreso del titular para llevar a cabo dicha adaptación.

Las traducciones, por otro lado, son obras derivadas que consisten en la traducción de una obra a otro idioma. La traducción de una obra está protegida por derechos de autor independientes, aunque es necesario obtener el permiso del titular de los derechos de autor de la obra original antes de proceder con la traducción. Cabe mencionar que las traducciones, al ser consideradas obras derivadas, no afectan los derechos de autor de la obra original, y el traductor debe respetar los derechos de ambos autores.

Las compilaciones son otro tipo de obra derivada, que recopila y organiza material preexistente de manera original. Por ejemplo, una antología de poemas o una recopilación de artículos. La protección de una compilación se extiende a la selección, disposición y presentación del material, pero no a los elementos preexistentes en sí mismos. Es decir, el creador de la compilación puede obtener derechos de autor sobre la estructura y organización de la obra, pero no sobre los contenidos originales ya protegidos.

Finalmente, las transformaciones son obras que toman una obra original y la modifican o alteran significativamente. Esto puede incluir la creación de una obra derivada en un nuevo género, estilo o formato. Las transformaciones pueden estar protegidas por derechos de autor independientes si cumplen con el umbral de originalidad requerido. En estos casos, el autor de la obra derivada adquiere derechos sobre su creación, siempre y cuando la transformación sea lo suficientemente distinta de la obra original.

Otras observaciones

Es fundamental tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, para crear una obra derivada se requiere el permiso del titular de los derechos de autor de la obra original. Sin embargo, existen excepciones y limitaciones al derecho de autor, como el uso justo o la parodia, que permiten el uso de obras protegidas bajo ciertas circunstancias específicas. Como abogados expertos en derecho de autor, debemos asegurarnos de asesorar a nuestros clientes sobre las limitaciones y excepciones aplicables en cada jurisdicción, para evitar infracciones y conflictos legales.

Es importante destacar que las leyes de derecho de autor varían según el país, por lo que es fundamental consultar la legislación específica de la jurisdicción correspondiente para obtener información precisa y actualizada. Mantenernos actualizados en relación con los avances y cambios en la legislación sobre obras derivadas nos permitirá brindar un asesoramiento efectivo y de calidad a nuestros clientes, protegiendo así sus derechos intelectuales y fomentando la creatividad en el ámbito de la propiedad intelectual.

Es esencial respetar los límites del derecho moral del autor y los derechos de las comunidades en el caso de expresiones culturales tradicionales. La comprensión y aplicación adecuada de la protección de las obras derivadas son fundamentales para salvaguardar la propiedad intelectual y fomentar la creatividad en el ámbito jurídico y artístico.

Obras Derivadas en el Desarrollo de Software

En muchos países, el software es considerado una obra protegida por derecho de autor. Esto significa que los derechos exclusivos sobre un programa informático, como su reproducción, distribución y modificación, están reservados al titular del derecho de autor. Cuando se crea una obra derivada a partir de un software preexistente, se plantea la cuestión de si los derechos de autor de la obra original se extienden a la nueva creación.

La forma en que se aplican las leyes de derecho de autor a las obras derivadas de software puede variar según la legislación de cada país. Sin embargo, existen algunas consideraciones generales:

Autorización del titular de los derechos: En la mayoría de los casos, la creación de una obra derivada requiere la autorización del titular de los derechos de autor de la obra original. Esto implica obtener una licencia o permiso expreso para utilizar el código fuente existente en una obra nueva.

Alcance de la modificación: El grado de modificación realizado en la obra original también es relevante para determinar si una creación se considera una obra derivada. Cuanto más sustanciales sean los cambios realizados, más probabilidades habrá de que se considere una obra nueva e independiente.

Protección de derechos: Si una obra derivada cumple con los requisitos legales para su protección por derecho de autor, el autor de la obra derivada obtendrá sus propios derechos exclusivos sobre esa creación. Estos derechos pueden coexistir con los derechos del titular de los derechos de autor de la obra original.

En el ámbito del desarrollo de software, las obras derivadas son un tema importante y complejo desde el punto de vista del derecho de autor. Es fundamental comprender que la creación de una obra derivada a partir de un software preexistente puede requerir la autorización del titular de los derechos de autor de la obra original. Además, el alcance y la naturaleza de las modificaciones realizadas también desempeñan un papel clave en la determinación de si una obra se considera derivada o independiente.

Puntos finales

En el ámbito del derecho de autor, las obras derivadas comprenden diversas formas de expresión protegidas, como adaptaciones, traducciones, compilaciones y transformaciones. Aunque se cuente con autorización legal o contractual para crear una obra derivada, el derecho moral del autor puede limitar estas modificaciones si afectan su prestigio. Además, las legislaciones de derecho de autor varían según el país, por lo que es esencial consultar la legislación específica para brindar asesoramiento adecuado a los clientes y evitar conflictos legales.

En el desarrollo de software, donde el código es considerado una obra protegida, la creación de obras derivadas plantea desafíos adicionales. En la mayoría de los casos, es necesario obtener la autorización del titular de los derechos de autor del software preexistente para crear una obra derivada. El alcance y la naturaleza de las modificaciones realizadas también juegan un papel importante en determinar si la nueva creación se considera una obra derivada o independiente. En este contexto, es fundamental comprender y respetar las normas de derecho de autor para salvaguardar la propiedad intelectual y fomentar la creatividad en el campo del desarrollo de software.

Por último, es crucial tener en cuenta el respeto a los límites del derecho moral del autor y los derechos de las comunidades en el caso de expresiones culturales tradicionales. La comprensión adecuada de la protección de las obras derivadas es esencial para salvaguardar la propiedad intelectual y promover la creatividad tanto en el ámbito artístico como en el jurídico. En el asesoramiento a clientes, se debe estar actualizado sobre las regulaciones vigentes en cada jurisdicción y conocer las excepciones y limitaciones aplicables para evitar infracciones y proteger los derechos intelectuales de manera efectiva.

Bibliografía

DerechosdeAutor.org. (s.f.). ¿Qué se entiende por “obra derivada”? Obtenido de ABC sobre Derechos de Autor

Méndez, I. (2019). La obra derivada.

Peña, O. A. (20 de Marzo de 2019). Derecho de autor y cultura popular tradicional en América Latina y el Caribe.

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