Proteger una marca en varios países exige un proceso coordinado que combine registro formal ante autoridades públicas, vigilancia digital y acciones de enforcement en plataformas de comercio electrónico y redes sociales. No se trata únicamente de registrar el signo distintivo: la protección internacional implica planificación territorial, uso de tratados multilaterales y articulación con instituciones administrativas y aduaneras que permitan prevenir infracciones transfronterizas.
A continuación, se describen los pasos esenciales desde una perspectiva práctica y jurídica.
El primer paso consiste en determinar en qué jurisdicciones se utilizará la marca —comercialización, manufactura, distribución o presencia digital—. Esta decisión orienta el alcance del registro.
Puede optarse por:
Instituciones clave:
La planificación territorial reduce costos y evita conflictos futuros de prioridad o coexistencia marcaria.
Antes del registro debe verificarse la disponibilidad del signo mediante bases oficiales:
Este análisis evita oposiciones y permite ajustar el signo o la clase solicitada.
La protección formal nace con la solicitud ante la autoridad competente. Dependiendo del esquema elegido:
Se presenta en cada país mediante sus portales electrónicos.
Permite extender una solicitud base a múltiples jurisdicciones desde una sola presentación ante OMPI.
Guía oficial del Sistema Madrid
Este paso consolida el derecho exclusivo de uso y habilita acciones posteriores de defensa.
El registro por sí solo no impide la infracción. Debe activarse cooperación institucional:
La inscripción marcaria ante autoridades aduaneras permite retener mercancía sospechosa y vincula la protección digital con el comercio físico.
Dado que gran parte de la infracción surge en redes sociales y marketplaces, el titular debe:
El enforcement eficaz integra la protección institucional con mecanismos contractuales de plataformas tecnológicas.
Los registros tienen vigencia limitada (generalmente 10 años). La gestión continua implica:
Una cartera marcaria dinámica evita cancelaciones por falta de uso y fortalece la defensa en disputas.
La protección internacional de una marca es un proceso estratégico más que meramente registral. Inicia con la selección territorial y culmina con una estructura continua de vigilancia institucional y digital. En América Latina, donde la comercialización digital difumina fronteras, la coordinación entre oficinas de propiedad intelectual, autoridades aduaneras y plataformas tecnológicas se vuelve determinante.
El abogado especializado deja de actuar únicamente como registrador y asume un rol de arquitecto de protección multinivel, integrando derecho administrativo, comercio digital y gestión reputacional para preservar el valor intangible de la marca.
Abrir una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) en Ecuador es un trámite principalmente digital que se realiza a través de la plataforma de la Superintendencia de Compañías y que, si se ejecuta correctamente, puede completarse en pocos días. El proceso consiste en registrar la compañía en línea, firmar electrónicamente los documentos societarios y obtener automáticamente el Registro Único de Contribuyentes (RUC).
A continuación se describe el procedimiento esencial con referencia a las instituciones públicas involucradas.
Estas entidades intervienen directamente en el proceso legal: la Superintendencia autoriza la constitución, el SRI registra la sociedad tributariamente, y entidades certificadoras avaladas generan la firma electrónica necesaria para el trámite.
Todos los accionistas y administradores deben contar con firma digital válida, ya que sustituye la firma manuscrita en el trámite online. La firma debe ser emitida por entidades certificadoras autorizadas (como el Registro Civil/Banco Central, Consejo de la Judicatura, Security Data o ANFAC).
El nombre societario se solicita en el portal de la Superintendencia. Este paso asegura exclusividad y cumplimiento normativo.
En línea se ingresan datos clave:
Todo se presenta digitalmente en la plataforma institucional.
Los documentos se firman digitalmente y se remiten para aprobación de la Superintendencia, que revisa la documentación antes de autorizar la compañía.
Una vez aprobada la SAS, el sistema genera automáticamente el RUC ante el SRI, sin trámites adicionales presenciales. Este intercambio de información entre instituciones públicas permite que la empresa quede habilitada tributariamente desde su constitución.
Constituir una SAS en Ecuador implica interactuar principalmente con plataformas estatales digitales y se estructura en tres ejes institucionales: autorización societaria, validación electrónica de identidad y registro tributario. La simplificación del procedimiento ha convertido esta figura jurídica en la vía más ágil para formalizar emprendimientos, permitiendo que el empresario concentre esfuerzos en la actividad económica y no en trámites presenciales extensos.
No. Para SAS constituidas en línea, el registro tributario se genera automáticamente.
Sí, el proceso puede realizarse directamente en línea, aunque se recomienda asesoría especializada.
Sí, el trámite puede gestionarse en línea ante entidades certificadoras acreditadas.
La conversación global sobre propiedad intelectual suele estar dominada por litigios en Estados Unidos, pronunciamientos regulatorios de alto perfil y debates académicos sobre inteligencia artificial. Sin embargo, cuando esas tendencias se miran desde América Latina —y particularmente desde mercados como Ecuador— el orden de prioridades cambia.
No todo lo que es jurídicamente disruptivo en el norte es lo más urgente en nuestra región. En 2026, la pregunta relevante no es solo qué está pasando, sino qué nos expone hoy a mayor riesgo legal, reputacional y económico. Bajo esa lógica, estas son las siete tendencias clave, reorganizadas desde una perspectiva latinoamericana.
Para América Latina, la publicidad es el primer frente de riesgo real en propiedad intelectual y competencia desleal. No por sofisticación técnica, sino por volumen, visibilidad y facilidad de fiscalización.
Autoridades, competidores y consumidores exigen cada vez más que los reclamos publicitarios —especialmente los vinculados a rendimiento, salud y tecnología— estén respaldados por evidencia sólida y verificable. En Estados Unidos, la Federal Trade Commission ha sido clara: toda afirmación debe contar con competent and reliable evidence. Esa lógica se está trasladando progresivamente a otros sistemas regulatorios.
En la práctica, esto implica:
Para empresas ecuatorianas, esta tendencia es crítica: la publicidad suele ser el primer punto de ataque en disputas de PI, tanto por autoridades como por competidores. En 2026, la coherencia entre mensaje, evidencia y percepción del consumidor será clave para evitar sanciones y litigios.

En América Latina, la batalla contra las imitaciones no ocurre tanto en patentes complejas, sino en la apariencia del producto. Empaques, colores, formas y “sensación general” siguen siendo uno de los activos más copiados.
La llamada dupe culture continuará intensificándose. Tribunales en distintas jurisdicciones han dejado claro que el análisis no se limita a logotipos, sino al look and feel global del producto. Casos recientes en EE. UU. —como los litigios que involucran a grandes marcas de consumo— muestran que incluso cuando el consumidor sabe que compra una versión más barata, puede existir aprovechamiento indebido de reputación.
Desde la óptica latinoamericana:
En 2026, el diseño seguirá siendo uno de los frentes más activos de enforcement en la región.
A diferencia del copyright, los secretos comerciales suelen ser el activo intangible más valioso —y más frágil— para empresas latinoamericanas. La irrupción de la IA ha reducido drásticamente las barreras para descubrir información estratégica mediante ingeniería inversa avanzada.
Modelos entrenados con información pública pueden inferir procesos, fórmulas o estrategias que antes se consideraban razonablemente protegidas. Esto obliga a replantear una decisión clásica: ¿conviene seguir guardando un know-how como secreto o es preferible patentar antes de que sea inferible?
El riesgo se agrava con el uso cotidiano de herramientas de IA por empleados. Prompts, resultados y archivos cargados en plataformas públicas pueden destruir la confidencialidad sin intención alguna. Ya se discute en tribunales si esos datos pertenecen a la empresa o al proveedor del sistema de IA.
Para 2026, las empresas deberán:

La United States Patent and Trademark Office ha anunciado una modernización profunda del sistema marcario. Desde enero de 2026 entra en vigor una nueva edición de la Clasificación de Niza, con ajustes relevantes para software, productos digitales y activos virtuales.
Para empresas latinoamericanas con estrategias de marca internacional, esto implica:
Al mismo tiempo, la USPTO ha intensificado su lucha contra solicitudes fraudulentas, cancelando decenas de miles de registros presentados con pruebas falsas. El mensaje es claro: la velocidad no reemplaza la precisión técnica.
Aunque el debate sobre IA y copyright domina titulares, desde América Latina su impacto es relevante pero no prioritario frente a otros riesgos más inmediatos.
Los tribunales estadounidenses han emitido decisiones contradictorias sobre el uso de obras protegidas para entrenar modelos de IA. Paralelamente, la Oficina de Copyright de EE. UU. ha advertido que este uso puede implicar infracción si no existe licencia o defensa legal sólida.
Para 2026 se espera mayor claridad jurisprudencial, especialmente en instancias de apelación. Mientras tanto, la tendencia apunta a:
Para empresas ecuatorianas que consumen IA más que desarrollarla, el riesgo es indirecto pero creciente.
Cambios regulatorios en Estados Unidos han endurecido el control sobre sorteos, fantasy sports y mercados de predicción, extendiendo la responsabilidad no solo a operadores, sino también a quienes facilitan o promocionan estas actividades.
Aunque Ecuador no replica este marco normativo, la señal es clara: modelos promocionales que antes parecían inocuos pueden ser considerados ilegales. Para 2026, cualquier campaña con premios, dinámicas de azar o mecánicas híbridas deberá revisarse con lupa desde el cumplimiento normativo local.

Finalmente, una tendencia más técnica pero relevante para operaciones transfronterizas: la divergencia en tribunales estadounidenses sobre cuán detallado debe ser un secreto comercial al iniciar una demanda.
Algunos tribunales exigen precisión absoluta desde el inicio; otros permiten definiciones más generales que se afinan durante el proceso. Esta disparidad afecta costos, viabilidad del reclamo y elección del foro.
Para empresas latinoamericanas que litigan o cooperan con socios en EE. UU., la preparación previa y la definición interna de los secretos será determinante.
Visto desde América Latina, el mapa de prioridades en propiedad intelectual para 2026 es claro: primero publicidad, diseño y secretos comerciales; luego marcas y tecnología; y finalmente los grandes debates estructurales sobre IA y copyright.
La PI ya no es solo un asunto de registro o litigio: es una herramienta estratégica que atraviesa marketing, innovación, cumplimiento y reputación. Anticiparse a estas tendencias no es una opción defensiva, sino una ventaja competitiva en mercados cada vez más expuestos y vigilados.
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI/WIPO). Clasificación de Niza – Edición 13, versión 2026 (NCL 13-2026). Entrada en vigor: 1 de enero de 2026. https://www.wipo.int/es/web/classification-nice
Servicio Nacional de Derechos Intelectuales (SENADI) – Ecuador. Boletín de Prensa No. 38: "Nueva clasificación de Niza entra en vigencia en 2026 y moderniza los criterios para registrar marcas". 27 de enero de 2026. https://www.derechosintelectuales.gob.ec/nueva-clasificacion-de-niza-entra-en-vigencia-en-2026-y-moderniza-los-criterios-para-registrar-marcas/
Corsearch. "Clasificación de Niza 2026: La guía esencial para profesionales de marcas". Diciembre de 2025. https://corsearch.com/es/content-library/blog/the-essential-guide-for-trademark-professionals/
Comunidad Andina. Manual de Marcas – Primera edición. Agosto de 2023. https://www.comunidadandina.org/wp-content/uploads/2023/08/MANUAL-DE-MARCAS-COMPLETO-.pdf
El registro de una marca en Ecuador es un procedimiento administrativo y legal que exige precisión técnica. Un error en la búsqueda, en la clasificación o en la documentación puede traducirse en rechazos, oposiciones o pérdida de tiempo y recursos. Desde la práctica profesional en propiedad intelectual, este artículo explica de forma clara cómo registrar una marca en Ecuador, cuáles son los pasos oficiales, qué autoridad interviene y qué aspectos suelen generar más problemas en la práctica.
En Ecuador, el registro de marcas es administrado por la Servicio Nacional de Derechos Intelectuales (SENADI), entidad pública encargada de la recepción, examen, publicación y concesión de los derechos de propiedad industrial.
El procedimiento se rige por la Decisión 486 de la Comunidad Andina, normativa supranacional aplicable en Ecuador para marcas, patentes y otros signos distintivos; en concordancia con la normativa nacional en la materia, contenida en el Código Orgánico de la Economía Social de los Conocimientos, Creatividad e Innovación (Código Ingenios).
Antes de presentar la solicitud de registro de marca, es indispensable verificar su registrabilidad mediante una búsqueda de anterioridades. Este análisis permite identificar marcas idénticas o similares que ya hayan sido solicitadas o registradas con anterioridad.
Posteriormente, se recomienda realizar un análisis legal profesional, ya que el principal riesgo de rechazo u oposición no radica únicamente en la identidad exacta de las marcas, sino en su similitud fonética, gráfica o conceptual con signos distintivos preexistentes.
Para solicitar el registro de una marca se requiere:
La incorrecta selección de clases es uno de los errores más frecuentes y puede limitar gravemente la protección futura de la marca.
La tasa oficial para registrar una marca en una clase es de USD 208,00, conforme al tarifario vigente del SENADI.
El trámite se realiza exclusivamente en línea, mediante casillero virtual habilitado en la plataforma institucional.
Una vez presentada la solicitud, el SENADI realiza:
Si el examen de fondo es favorable, la solicitud avanza a publicación.
La marca se publica en la Gaceta de Propiedad Intelectual, abriendo un término de oposición de 30 días hábiles para que terceros puedan objetar el registro.
Las oposiciones son procedimientos administrativos, donde la estrategia legal resulta determinante.
Si no existen oposiciones, o si estas se resuelven favorablemente, el SENADI concede el registro. La marca queda protegida por 10 años, renovables indefinidamente.
Desde la experiencia profesional, los errores más frecuentes son:
El registro de marcas en Ecuador no es un trámite meramente administrativo, sino una decisión estratégica que impacta directamente en la seguridad jurídica y el valor comercial de una empresa. Contar con asesoría legal especializada en propiedad intelectual permite reducir riesgos, optimizar tiempos y proteger eficazmente los activos intangibles.
En un entorno cada vez más competitivo, registrar bien una marca es tan importante como crearla.
Porque, pese a su impacto directo en competitividad, reputación y valor económico, aún se percibe como un trámite y no como una estrategia. En un entorno empresarial cada vez más expuesto a la copia, la informalidad y la competencia digital, la propiedad intelectual, en especial las marcas, se ha convertido en un factor decisivo para la sostenibilidad de los negocios.
En 2024, el Servicio Nacional de Derechos Intelectuales (SENADI) registró más de 13.000 solicitudes de registro de marca en Ecuador, una cifra que refleja un interés creciente, pero todavía insuficiente si se la compara con el número de empresas activas en el país. Esta brecha evidencia que una parte importante del tejido empresarial continúa operando sin protección formal de sus activos intangibles.
El SENADI es la única entidad pública competente en materia de propiedad intelectual en Ecuador y reemplazó definitivamente al antiguo IEPI. Su marco de actuación y servicios oficiales pueden consultarse en su portal institucional. A través de esta entidad se gestionan registros, renovaciones, oposiciones y acciones administrativas vinculadas a marcas, patentes, diseños industriales y derechos de autor.
Diversos estudios y análisis coinciden en que la propiedad intelectual es un eje clave para el desarrollo económico, la innovación y la atracción de inversión. En Ecuador, sin embargo, esta relación aún no se traduce de manera consistente en decisiones empresariales estratégicas, especialmente en pequeñas y medianas empresas.
Una marca registrada no es solo un signo distintivo. Es un activo jurídico que concentra reputación, confianza del consumidor y posicionamiento en el mercado. En términos prácticos, permite excluir legalmente a terceros, facilitar licenciamientos, respaldar procesos de expansión y fortalecer la valoración de la empresa ante inversionistas o entidades financieras.
La tasa oficial para solicitar el registro de una marca en una sola clase es de USD 208,00, conforme a las . Este costo resulta marginal si se lo compara con los gastos derivados de litigios, rebranding forzado o pérdida de mercado cuando una marca no registrada es apropiada por terceros.
En la práctica ecuatoriana, no son excepcionales los casos en los que empresas consolidadas descubren que su marca fue registrada por un tercero o que carecen de herramientas legales para frenar copias sistemáticas de sus productos. Estas situaciones suelen tener un denominador común: la ausencia de una estrategia temprana de protección marcaria.
En contraste, las empresas que incorporan la propiedad intelectual como parte de su planificación corporativa logran ventajas claras: mayor seguridad jurídica, mejores condiciones para alianzas comerciales y una posición más sólida para ingresar a mercados internacionales, donde la titularidad de derechos es un requisito básico.
Registrar una marca es solo el primer paso. La protección efectiva exige vigilancia, gestión activa del portafolio de derechos y capacidad de reacción frente a infracciones. En Ecuador, el SENADI no solo administra los registros, sino que también tramita procedimientos administrativos de observancia y sanción, conforme a la normativa vigente.
Comprender la propiedad intelectual como un activo estratégico, y no como un simple requisito formal, permite a las empresas transformar un costo inicial en una herramienta de crecimiento, diferenciación y protección a largo plazo.
¿Qué institución pública gestiona la propiedad intelectual en Ecuador? El Servicio Nacional de Derechos Intelectuales (SENADI), cuya información oficial está disponible en https://www.gob.ec/senadi
¿Cuánto cuesta registrar una marca en Ecuador? El arancel oficial para una clase es de USD 208,00, según las tasas vigentes publicadas por el SENADI.
¿Registrar una marca es suficiente para estar protegido? No. El registro debe complementarse con vigilancia y acciones legales oportunas frente a posibles infracciones.
Registrar una marca en Ecuador no es caro en términos absolutos: el costo oficial ante el Estado es de USD 208 por cada clase solicitada, según las tarifas vigentes del Servicio Nacional de Derechos Intelectuales (SENADI). Para emprendedores y empresas, el verdadero análisis no es si el trámite es “barato o caro”, sino qué riesgo asumen al no proteger su marca y qué valor jurídico obtienen al hacerlo.
El registro de marca es el procedimiento administrativo mediante el cual el Estado reconoce a una persona natural o jurídica el derecho exclusivo sobre un signo distintivo (nombre, logo, lema, etc.) para identificar productos o servicios en el mercado.
En Ecuador, esta competencia corresponde al Servicio Nacional de Derechos Intelectuales (SENADI).
Una marca registrada permite impedir legalmente el uso no autorizado por terceros, iniciar acciones administrativas o judiciales y convertir la marca en un activo empresarial.
El costo estatal base es claro y único:
Este valor cubre:
No existen “costos ocultos” impuestos por la autoridad.
El monto puede incrementarse en estos escenarios:
No es obligatorio, pero sí altamente recomendable.
Una búsqueda profesional (fonética y gráfica) reduce significativamente el riesgo de rechazo, que puede implicar perder tiempo y tasas pagadas.
El trámite puede realizarse directamente por el titular, sin abogado. Sin embargo, muchas empresas optan por asesoría especializada para:
En el mercado ecuatoriano, los honorarios profesionales suelen oscilar entre USD 300 y USD 600, dependiendo del alcance del servicio. Este valor no es una tasa pública, sino un costo privado opcional.
Desde una perspectiva empresarial, no.
Registrar una marca cuesta menos que una campaña publicitaria básica, pero:
No registrar una marca sale más caro cuando el negocio empieza a funcionar.
En condiciones normales, el trámite tarda entre 6 y 8 meses, siempre que:
El estado del trámite puede consultarse directamente en el sistema del SENADI.
Registrar una marca en Ecuador no es un lujo ni un trámite inaccesible. Con un costo oficial de USD 208 por clase, el registro representa una inversión mínima frente al riesgo de operar sin protección legal.
La innovación tecnológica atraviesa uno de los momentos más intensos de su historia reciente. El crecimiento sostenido de las patentes tecnológicas, impulsado por desarrollos en inteligencia artificial, nanotecnología, chips, software y biotecnología, refleja una carrera global por proteger el conocimiento aplicado y asegurar ventajas competitivas en mercados cada vez más sofisticados. En este escenario, la propiedad industrial se consolida como un instrumento estratégico para países, empresas y centros de investigación.
Sin embargo, este dinamismo contrasta con las tensiones que enfrenta el derecho de autor ante la irrupción de sistemas de IA generativa, capaces de aprender, combinar y producir contenidos a una escala sin precedentes. Mientras el sistema de patentes avanza con métricas claras, incentivos económicos y reglas relativamente estables, el régimen autoral se ve forzado a reinterpretar principios clásicos como la autoría humana, la originalidad y el uso justo.
Este artículo analiza esa paradoja: por un lado, el crecimiento acelerado de las patentes tecnológicas —con especial protagonismo de Asia y China— y, por otro, los desafíos estructurales que enfrenta el derecho de autor en un entorno creativo mediado por algoritmos. El objetivo es ofrecer una lectura accesible y estratégica para emprendedores, tecnólogos, empresas y creadores.

En la última década, Asia se ha consolidado como el epicentro del sistema global de patentes. Según datos recientes de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), las oficinas asiáticas reciben actualmente alrededor del 70 % de todas las solicitudes de patentes a nivel mundial, una cifra que refleja un cambio estructural en la geografía de la innovación.
El informe de la OMPI de 2024 muestra además que los inventores presentaron un récord de 3,7 millones de solicitudes de patentes, lo que representa un aumento del 4,9 % respecto de 2023 y el crecimiento más acelerado desde 2018. Este aumento está fuertemente vinculado a sectores como la tecnología informática, que ya concentra aproximadamente el 13 % de las solicitudes publicadas, con la tasa de crecimiento más rápida de la última década.
Este fenómeno no implica la desaparición del liderazgo tecnológico occidental, pero sí una redistribución del volumen. Mientras Asia domina en número de solicitudes, las grandes corporaciones tecnológicas de Estados Unidos, Europa y Japón siguen destacándose por la presentación proactiva de patentes de alto valor en áreas clave como software, chips y tecnología médica. El contraste revela una competencia compleja entre cantidad, calidad y alcance internacional.

Dentro del panorama asiático, China ocupa una posición claramente dominante. De acuerdo con un libro blanco reciente, el país concentra cerca del 43 % de todas las patentes de nanotecnología autorizadas a nivel global en los últimos 25 años, lo que equivale a aproximadamente 464.000 patentes de un total mundial que supera los 1,07 millones.
Este liderazgo no es casual. Las patentes chinas en nanotecnología se concentran en sectores estratégicos como dispositivos semiconductores, química catalítica, biomedicina y nuevos materiales. Ciudades como Beijing, Shanghai, Shenzhen y Suzhoufuncionan como polos de innovación, articulando universidades, centros de investigación y empresas tecnológicas con una fuerte orientación a la aplicación industrial.
Un dato especialmente relevante es la mejora en la comercialización de patentes. La tasa de transferencia y licenciamiento de patentes nanotecnológicas en China ya supera el 8 %, lo que evidencia un esfuerzo por transformar los registros en valor económico real. Este enfoque se complementa con un ecosistema empresarial que supera las 34.500 empresas nanotecnológicas, con casi 10 millones de empleos acumulados.

Mientras el sistema de patentes muestra capacidad de adaptación y expansión, el derecho de autor enfrenta una disrupción mucho más profunda. La llegada de la inteligencia artificial generativa no solo ha transformado la forma de distribuir contenidos, sino también la manera de producirlos, planteando interrogantes jurídicos sin precedentes.
Como señala un análisis reciente publicado en La Silla Vacía, la IA no se limita a copiar obras existentes: aprende de millones de textos, imágenes y sonidos, y genera contenidos nuevos, muchas veces indistinguibles de los creados por humanos. Esto introduce problemas de trazabilidad, atribución y licenciamiento que desbordan los mecanismos tradicionales del derecho de autor.
El desafío es también económico y cultural. A diferencia de la era de internet, donde el conflicto giraba en torno a la reproducción y distribución, hoy existe una competencia directa entre creadores humanos y sistemas automatizados. Además, persisten brechas globales: mientras algunos países avanzan en marcos regulatorios para la IA, gran parte de América Latina y el Sur Global carecen de reglas claras, quedando expuestos como proveedores de datos sin mecanismos efectivos de compensación.
El contraste entre el crecimiento acelerado de las patentes tecnológicas y las tensiones del derecho de autor frente a la IA revela una asimetría preocupante. Mientras algunos sistemas jurídicos logran acompañar la innovación con incentivos claros y reglas previsibles, otros permanecen anclados a categorías que ya no reflejan la realidad tecnológica.
En este contexto, el análisis jurídico informado y actualizado se vuelve una herramienta clave para empresas, startups y creadores que buscan innovar sin perder control sobre sus activos intangibles. Explorar estos temas con profundidad permite anticipar riesgos, identificar oportunidades y diseñar estrategias legales alineadas con un entorno tecnológico en constante transformación.
Para profundizar en estos temas o explorar más contenido jurídico actualizado sobre innovación, propiedad intelectual e inteligencia artificial, te invitamos a seguir nuestras publicaciones y mantenerte al día con los desafíos legales de la economía del conocimiento.
World Intellectual Property Organization. (2024). World Intellectual Property Indicators 2024. OMPI.
Centro de Comunicación de Ciencia y Tecnología. (2025, 16 de noviembre). Asia representa aproximadamente el 70 % de todas las solicitudes de patentes presentadas a nivel mundial.
Xinhua. (2025, 14 de septiembre). China ocupa el primer lugar mundial en patentes de nanotecnología al registrar casi la mitad del total autorizado. Mundo Global.
Izquierdo, A. (2024). El mundo cambió con un clic: el derecho de autor en la era de la IA. La Silla Vacía.
U.S. Copyright Office. (2025). Copyright and Artificial Intelligence: Part 1 – Digital Replicas.
Preguntas simples de clientes:
En Ecuador, la defensa efectiva de una marca comienza en aduanas. Registrar tus derechos de propiedad intelectual ante SENAE activa un sistema de alerta temprana que frena mercancías sospechosas antes de que entren al mercado.
En Luzuriaga & Castro te acompañamos en este proceso para que tu marca esté siempre un paso adelante. Una inscripción correcta es la diferencia entre perder control o garantizar seguridad jurídica, prevención y mayor protección comercial.
Cuando SENAE detecta productos potencialmente infractores, aplica una retención temporal que protege tus activos de marca sin necesidad de iniciar un proceso inmediato.
Esta medida permite actuar rápido para evitar que mercancía ilícita llegue a tu cadena de distribución. En nuestro estudio aseguramos respuestas oportunas y gestión estratégica para mantener la protección activa.
Normativa relacionada: Deccisión 486
La Aduana envía fotografías, cantidades y descripciones detalladas al titular de la marca. Aquí cada minuto importa. Una reacción precisa evita que la mercancía se libere y fortalece tu posición frente a la importación ilícita. Nuestro equipo analiza la evidencia, determina riesgos, y prepara la respuesta adecuada para sostener la retención. Una marca informada toma mejores decisiones; una marca asesorada obtiene mejores resultados.
El titular de la marca tiene 10 días hábiles, desde la notificación de la suspensión de la operación aduanera, para confirmar si existe infracción e iniciar acciones ante SENADI o los tribunales, sea por la vía penal o civil. Este corto plazo exige estrategia, claridad y conocimiento técnico. Una decisión tardía puede liberar productos falsificados. Una acción bien ejecutada abre la puerta a sanciones, medidas cautelares y control total del riesgo.
Si la mercancía es falsa, el proceso puede culminar en destrucción, multas y, en casos graves, acciones penales. Este es un mensaje claro al mercado: tu marca tiene una defensa sólida. Para una marca es importante que se garantice procedimientos bien ejecutados y decisiones firmes que fortalezcan su reputación y protegen al consumidor.
Porque combinamos experiencia legal, estrategias de enforcement, y un modelo de acompañamiento cercano que ofrece resultados reales. Gestionamos alertas, preparamos respuestas, coordinamos con autoridades y actuamos con rapidez. Defender tu marca es defender el valor de tu negocio. En un mercado lleno de riesgos, necesitas un aliado que entienda la urgencia, la técnica y el impacto comercial de cada decisión.
La falsificación de marcas en Ecuador no es un simple problema comercial: es una infracción penal tipificada en él Artículo 208A del COIP, con sanciones que incluyen prisión y multas significativas. Para empresas, emprendedores y creadores, entender este marco legal es clave para proteger sus activos. Más aún, actuar a tiempo evita pérdidas económicas y reputacionales.
La falsificación distorsiona el mercado, pone en riesgo la confianza del consumidor y afecta directamente el valor de su marca registrada. Los productos ilegales circulan sin control de calidad, lo que puede ocasionar daños a la salud y demandas civiles complejas. En Luzuriaga & Castro Abogados, impulsamos estrategias integrales de protección marcaria que combinan acciones legales, prevención y acompañamiento estratégico.
Este delito, aunque común, tiene consecuencias severas que muchas empresas aún desconocen. La prevención, la vigilancia digital y territorial, y el acompañamiento jurídico adecuado marcan la diferencia entre una marca vulnerable y una marca blindada.
La ley es clara: quien fabrique, almacene o comercialice productos que hacen uso no autorizado de marcas registradas enfrenta penas privativas de libertad de 6 meses a 1 año. Esta sanción demuestra el compromiso estatal con la defensa de la propiedad intelectual y la formalidad del mercado.
Además de la prisión, la normativa establece multas de hasta 300 salarios básicos, el comiso obligatorio de la mercadería y la destrucción de los productos incautados. Estos procesos se ejecutan bajo supervisión de las autoridades y tienen un alto impacto disuasivo.
En casos de infracciones a escala comercial, el escenario es aún más contundente: cierre de establecimientos, suspensión de permisos y posibles investigaciones por delitos conexos como contrabando o evasión tributaria.
Para empresas que buscan proteger su reputación, actuar junto a un estudio especializado evita riesgos legales y acelera los procesos de respuesta ante infracciones.
En los últimos años, Ecuador ha fortalecido su capacidad de combate contra la falsificación. Un hito relevante es la primera sentencia condenatoria bajo el Art. 208A del COIP, que no solo incluyó prisión para los responsables, sino también la destrucción total de la mercadería falsificada.
Operativos recientes de la SENAE han decomisado miles de productos falsificados que ingresaban al país por vías terrestres y marítimas. Estas acciones revelan la magnitud del problema y evidencian la necesidad de fortalecer la respuesta legal.
Para las marcas afectadas, contar con evidencia, monitoreo y representación legal adecuada es clave. Un caso bien documentado puede transformarse no solo en una sanción ejemplar, sino en una estrategia efectiva para limpiar el mercado.
El primer paso es identificar la autoridad competente. El SENAE, mediante su canal oficial de denuncias, recibe reportes ciudadanos y empresariales sobre falsificación. La segunda vía es la Fiscalía General del Estado, donde se activan procesos penales cuando existen indicios suficientes.
Una denuncia efectiva debe incluir pruebas fotográficas, registros de compra, ubicación del establecimiento y copia del certificado marcario. La precisión de la información permite que las autoridades actúen rápidamente.
El procedimiento incluye la presentación de evidencia, allanamientos e incautaciones, decomisos y, cuando corresponde, la detención de los responsables. Todo el proceso se mantiene bajo reserva conforme a las disposiciones legales.
Nuestro equipo prepara denuncias estratégicas que maximizan resultados y facilitan la actuación inmediata de autoridades.
Denunciar no solo genera sanciones penales: recupera la confianza del mercado, refuerza la lealtad de los clientes y envía un mensaje claro a los infractores. Cada acción fortalece el ecosistema comercial y promueve la competencia leal.
La denuncia oportuna evita daños mayores: pérdida de ventas, riesgo sanitario, afectación de reputación y desgaste operativo. Muchas empresas llegan tarde; quienes actúan a tiempo protegen su crecimiento.
En Luzuriaga & Castro, transformamos cada caso en una estrategia sólida para preservar el valor de su marca y asegurar su continuidad en un mercado competitivo.
Preguntas simples de clientes:
La protección de una marca no es un trámite: es una decisión estratégica que determina la solidez, el crecimiento y la reputación de cualquier empresa. En Luzuriaga & Castro Abogados ayudamos a que marcas, emprendimientos y creadores fortalezcan sus activos mediante acciones coordinadas, prevención efectiva y defensa jurídica real, combinando nuestra experiencia en enforcement, litigios y procedimientos administrativos ante SENADI.
La clave está en comprender que ninguna acción funciona aislada. Las medidas en frontera actúan como primer filtro para detener mercancía infractora antes de su ingreso al país; la tutela administrativa permite obtener sanciones rápidas, multas y destrucción de productos —como se explica en nuestro análisis sobre su impacto en la defensa de marcas en Ecuador— (Fortaleciendo la Protección de Marcas, Tutela Administrativa); y las acciones civiles permiten reclamar indemnización por daños, consolidando una defensa completa del titular (Acciones Civiles).
Cuando estas acciones se articulan correctamente, los resultados son exponenciales: pruebas sólidas desde frontera alimentan la tutela administrativa, y una resolución favorable de SENADI fortalece las acciones civiles posteriores. Esta coherencia procedimental reduce riesgos, evita contradicciones y acelera tiempos. Por eso trabajamos con estrategias integrales, documentación consistente y un equipo que coordina cada fase del proceso para asegurar eficiencia, claridad y máxima protección de marca.
Proteger tu marca no solo evita infracciones: abre oportunidades de exclusividad comercial, licencias, franquicias y expansión, respaldadas por una estructura jurídica sólida (Beneficios de Registrar tu Marca). Cuando existen riesgos mayores, también te acompañamos en escenarios penales, donde la ley ecuatoriana permite actuar contra falsificación y uso no autorizado (Acciones Penales).
En Luzuriaga & Castro ofrecemos una visión clara: prevención, sanción y compensación, aplicadas en el orden exacto para proteger tu inversión y enviar un mensaje firme al mercado. Si buscas una estrategia que no solo responda, sino que te permita crecer con seguridad jurídica, este es el momento de hacerlo con un equipo que entiende tu marca como un activo esencial y la defiende con resultados.